Certifica que tu firma en un documento es auténtica y te pertenece. Trámite online por videoconferencia, válido ante administraciones, embajadas y terceros.
La legitimación de firma (también llamada "testimonio de firma") es el acto por el que el notario certifica que la firma que consta en un documento ha sido puesta en su presencia por la persona cuya identidad ha verificado. No autoriza a nadie a actuar en tu nombre: simplemente acredita que esa firma es tuya.
Se utiliza cuando una administración pública, empresa o entidad financiera requiere que tu firma tenga validez notarial: solicitudes ante organismos extranjeros, formularios para embajadas, contratos que deben presentarse ante terceros, etc.
El notario certifica que la firma del documento ha sido puesta en su presencia. El documento ya existe y solo necesita la validación.
El notario da fe de la existencia del documento y de que contiene las firmas de las personas que en él se identifican.
Si el documento va a surtir efectos fuera de España, gestionamos también la Apostilla de La Haya.
El proceso es muy rápido: nos envías el documento, hacemos la videoconferencia con el notario y en 24 horas tienes la copia autorizada.
El precio de la legitimación de firma es reducido, principalmente compuesto por el arancel notarial. Contáctanos y te damos presupuesto exacto en minutos.
Si tu duda no está aquí, escríbenos y te respondemos lo antes posible. Las consultas previas son siempre gratuitas.
Cuéntanos tu casoLa copia compulsada certifica que una fotocopia es fiel al original, pero no dice nada sobre las firmas. La legitimación de firma certifica que la firma es auténtica y pertenece a la persona identificada. Son actos diferentes para necesidades distintas.
Si el documento va a surtir efectos en países adheridos al Convenio de La Haya, sí. La apostilla certifica la autenticidad de la firma del notario para uso internacional. Nosotros la gestionamos después de la legitimación.
Para que el notario pueda legitimar la firma, debes firmar el documento en presencia del notario (durante la videoconferencia). No es posible legitimar una firma ya estampada sin que el firmante comparezca de nuevo ante notario.