La Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2015 introdujo en España una vía que muchas parejas desconocen: el divorcio ante notario. Desde entonces, cuando ambos cónyuges están de acuerdo y no hay hijos menores de por medio, no es necesario acudir a un juzgado. El notario puede tramitar el divorcio de forma directa, con menos burocracia y en menos tiempo.

No es una vía para todo el mundo — tiene requisitos concretos —, pero para quienes pueden acogerse a ella supone una diferencia real en tiempo, coste y desgaste emocional.

¿Cuándo es posible el divorcio ante notario?

Para que el divorcio pueda tramitarse ante notario deben darse estas cuatro condiciones a la vez:

Mutuo acuerdo Ambos cónyuges deben estar de acuerdo en divorciarse y en las condiciones del divorcio. Si uno de los dos no quiere o no hay acuerdo en las condiciones, la vía es judicial.
Sin hijos menores No debe haber hijos menores de edad comunes, ni hijos mayores con discapacidad que dependan económicamente de los cónyuges.
Mínimo 3 meses de matrimonio Deben haber transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio. Sin ese plazo mínimo, no es posible iniciar el proceso.
Convenio regulador firmado Hay que presentar ante el notario un convenio regulador que recoja los acuerdos sobre bienes, vivienda y cualquier pensión compensatoria pactada.
Si hay hijos menores, la vía notarial no es posible. Aunque haya acuerdo total entre los cónyuges, cuando existen hijos menores de edad comunes el divorcio debe tramitarse ante el juzgado. El juez debe aprobar los acuerdos sobre custodia, régimen de visitas y pensión de alimentos para proteger el interés de los menores.

Divorcio notarial vs. divorcio judicial: las diferencias clave

Muchas parejas que podrían divorciarse ante notario acaban en el juzgado porque no conocen la alternativa. Esta tabla resume las diferencias principales:

Ante notario Ante el juzgado
Requisito de acuerdo Mutuo acuerdo obligatorio Con o sin acuerdo
Hijos menores No permitido Permitido (con supervisión judicial)
Tiempo estimado 4–8 semanas 3–12 meses (según juzgado y caso)
Coste Habitualmente menor Habitualmente mayor (tasas, procurador)
Abogado necesario Sí (puede ser uno compartido) Sí (uno por parte, obligatorio)
Inscripción Registro Civil La gestiona el propio notario La gestiona el juzgado

¿Estáis de acuerdo en divorciarse y no tenéis hijos menores?

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El convenio regulador: qué debe incluir

El convenio regulador es el documento central del divorcio. Recoge por escrito todos los acuerdos entre los cónyuges sobre las consecuencias económicas y personales de la ruptura. Sin él, el notario no puede tramitar el divorcio.

Los puntos habituales que debe contemplar son:

  • Vivienda familiar: a quién se atribuye el uso, si se vende y cómo se reparte el producto de la venta, o si uno de los dos compra la parte del otro.
  • Régimen económico matrimonial: liquidación de la sociedad de gananciales si ese era el régimen, o distribución de los bienes en separación de bienes.
  • Pensión compensatoria: si uno de los cónyuges ha visto perjudicada su situación económica por el matrimonio, puede pactarse una pensión. También puede acordarse expresamente que no hay pensión.
  • Otros acuerdos: deudas comunes, cuentas bancarias, vehículos, seguros.
Redactar bien el convenio regulador es clave. Un convenio mal redactado puede generar problemas al ejecutarlo: ambigüedades sobre el reparto de bienes, cláusulas que no son ejecutables o acuerdos que resultan perjudiciales para una de las partes sin que lo haya advertido. Conviene contar con asesoramiento legal antes de firmarlo.

Cómo funciona el proceso paso a paso

  1. Redacción del convenio regulador

    Ambas partes, con asistencia letrada, acuerdan y redactan el convenio regulador. Este documento recoge todas las condiciones del divorcio y debe estar firmado por los dos antes de la cita notarial.

  2. Reunir la documentación

    Certificado literal de matrimonio del Registro Civil, DNI de ambos cónyuges y convenio regulador firmado. Si hay bienes inmuebles, también las escrituras de propiedad.

  3. Cita ante notario

    Los dos cónyuges comparecen ante el notario, acompañados de su letrado o letrados. El notario comprueba que se cumplen los requisitos legales, que el consentimiento es libre y que el convenio regulador es conforme a derecho. Si todo está en orden, eleva el acuerdo a escritura pública.

  4. Inscripción en el Registro Civil

    El propio notario remite la documentación al Registro Civil para que el divorcio quede inscrito. No es necesario que los cónyuges gestionen nada más. A partir de la inscripción, el divorcio es efectivo a todos los efectos legales.

¿Necesito abogado para el divorcio notarial?

Sí, es obligatorio. La ley exige que cada cónyuge esté asistido por letrado en el momento de comparecer ante el notario. En divorcios de mutuo acuerdo sin conflicto, ambos pueden acudir con el mismo abogado si así lo deciden — la ley lo permite cuando no hay intereses contrapuestos.

El abogado firma el convenio regulador junto con las partes, lo que le da plena validez jurídica.

¿Cuánto cuesta un divorcio ante notario?

El coste total de un divorcio ante notario tiene dos componentes principales: los honorarios del abogado o abogados, y los honorarios notariales (arancel). A eso puede sumarse la gestión administrativa si se encarga a una gestoría.

En términos generales, el divorcio notarial resulta más económico que el judicial porque elimina las tasas judiciales, acorta los plazos y requiere menos actuaciones procesales. La diferencia es especialmente relevante cuando el proceso judicial se prolonga por meses.

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Separación de bienes, gananciales y otros asuntos previos

El divorcio pone fin al matrimonio, pero no siempre resuelve de forma automática todas las cuestiones patrimoniales. Si la pareja estaba casada en gananciales, hay que liquidar la sociedad conyugal: inventariar los bienes comunes, saldar las deudas y repartir el remanente. Eso puede hacerse en el mismo convenio regulador o en un documento separado posterior.

Si antes de casarse o durante el matrimonio se firmaron capitulaciones matrimoniales con pactos económicos específicos, esos acuerdos también influyen en cómo se liquida el patrimonio común al divorciarse.